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Vermut Golfo: ¿cómo empezó todo?

En el artículo de hoy vamos a conocer un poco más los orígenes, la raíz de este vermut que a sus autores y productores les gusta definir cómo:

Un Vermut con alma del sur por su madurez y espíritu del norte por su frescura.

Su padre es Óscar Aragón, enólogo. Es el director técnico y responsable de la viticultura y elaboración de los vinos.

La familia Aragón se dedica y ama los viñedos tanto que su vermut tiene ese algo especial que sólo lo tienen las cosas que se hacen con cariño y mimo, escuchando a la naturaleza pero con la elegancia de los maestros.

Amalio, el padre de la familia Aragón, natural de Cillerruelo de Abajo. Comenzó a comprar pequeñas parcelas de viñas, en total 68 terrenos dentro de lo que se denomina el jardín de la Ribera del Duero: entre Quintana del Pidio, donde está asentada la bodega Cillar de Silos, y Gumiel de Mercado (Burgos).

Ahora son los tres hijos quienes se ocupan del negocio familiar, desde que se fundó en los años noventa: Óscar, Amelia y Roberto.

El Vermut Golfo nació en 2014. Por aquel entonces Óscar empezó a elaborarlo cuando todavía estaba estudiando en Logroño. Desde entonces y cada añada elaboraba el vermut para familia y amigos, convirtiéndose en un producto de tradición familiar. Con el paso del tiempo, me fui dando cuenta de lo mucho que gustaba, y poco a poco la idea de comercializarlo empezó a surgir de manera natural ante la gran aceptación de las personas que lo degustaban… Al mismo tiempo, el vermut en los últimos años ha ido cobrando protagonismo: vermuterias, vermuts caseros… por lo que fue el momento idóneo para promocionarlo.

La idea del nombre hace referencia al comentario de un restaurador de la zona, que siempre que veía a los hermanos Aragón les saludaba entre abrazos con un: “Ya están aquí esos golfos”.

Como curiosidad podemos descubrir según sus palabras: Dejamos sobremadurar la uva en los viñedos. Se aromatiza con una fórmula compuesta por más de 80 botánicos. Reposa en barrica durante 6 meses.

Es un Vermut elaborado a partir de vino tinto Tempranillo de viñedos viejos en Quintana del Pidio (Burgos).

Nosotros lo tomamos, y así recomendamos tomarlo, muy frío o con hielo y con una rodaja de naranja. Con cualquier tipo de aperitivo, tapas, encurtidos, mejillones… os sorprenderá, seguro.

Terminamos como hemos empezado, ¡brindando!: Con y por ese sabor tan especial y natural. Con las palabras que intentan definir algo que nunca se puede expresar sino es degustándolo: Es un vermut con alma del sur por su madurez y espíritu del norte por su frescura.

¿Por qué es bueno el vermut? Descubre sus propiedades

El vermut es una bebida alcohólica, eso nunca lo podemos olvidar, para no ofrecérsela a niños y consumirla con moderación. Contiene el 5 % de la cantidad diaria recomendada de calorías, unas 145. No contiene grasa, algo a tener muy en cuenta sabiendo que además nos aporta nutrientes y vitaminas. Es obvio que, según la preparación del vermut, pueden variar su composición, propiedades y características nutricionales. Aquí vamos a contemplar un estudio basado en una media aproximada. Esta información es una buena referencia para conocer lo sana y nutritiva que es cuando la pedimos.

¡Empecemos!

Ya hemos dicho que esta bebida pertenece al grupo de bebidas alcohólicas. Los grados de alcohol del vermut están en torno a los 13º. Esto quiere decir que por cada litro de vermut, aproximadamente 13 centilitros son de alcohol.

Entre las propiedades nutricionales del vermut cabe destacar que 100 gramos de vermut tienen los siguientes nutrientes:

Calorías —————–      145 kcal.

Grasa ———————     0 g.

Colesterol —————   0 mg.

Hierro—————–         0,36 mg.      

Sodio ———————-    28 mg.

Fósforo ——————-     6 mg.

Potasio ——————-      30 mg.

Zinc ————————     0,03 mg.

Magnesio —————-      4 mg.

Carbohidratos ———– 13,50 g.

Fibra ———————-    0 g.

Azúcares ————-         13,50 g.

Proteínas ————         0,10 g.

Calcio —————–         6 mg.

Vitamina A1 ———         Trazas

Vitamina B1 ———          Trazas

Vitamina B2 ———          Trazas

Vitamina B6 ———          Trazas

Vitamina B9 ———          Trazas

 

Descubramos sus propiedades ocultas para saber qué pedimos cuando la consumimos sola o para acompañar a nuestras tapas favoritas:

1.- Es una muy buena amiga y aliada a la hora de perder peso: Activa los genes que impiden la formación de nuevas células ricas en lípidos y ayuda a movilizar las existentes.

2.- Contiene propiedades antioxidantes que ayudan a evitar la oxidación de las células, lo que previene los radicales libres. Esto significa que ayuda a evitar que las células envejezcan.

3.- Al saborearlo el cerebro libera endorfinas en dos zonas del cerebro. Lo que provoca un aumento en la sensación de placer. Sintiéndonos más positivos, contentos y perceptivos. Para las personas que sufran depresiones o cambios de humor, será una excelente elección.

4.-  Al maridar tan acertadamente, permite saborear y percibir los diversos matices de los alimentos a los que acompaña. Limpia el paladar antes y durante la comida, por lo que es un gran aliado a la hora de combinar y cambiar de tapas o platos tanto picantes como salados.

5.- Contiene hierbas aromáticas con múltiples beneficios a la salud. Una de las principales hierbas es el ajenjo que se utiliza en la medicina natural para corregir los problemas digestivos, mejorar el apetito sexual y aliviar el dolor.

5.-Reduce el riesgo de cáncer al bloquear el crecimiento de las células responsables del cáncer de mama. Además, el vermut rojo ayuda a reducir el riego de padecer un cáncer de pulmón, sobre todo, si se es fumador. También, investigaciones recientes avalan que consumir vermut después de cumplir los 40 reduce en un 50% la posibilidad de ser diagnosticado de cáncer de próstata.

6.-Es un gran aliado del corazón al aumentar los niveles de colesterol bueno en la sangre y prevenir las complicaciones cardiovasculares y coronarias. Siempre tomado con moderación, por supuesto.

7.-En los estudios sobre consumo y hábitos saludables en la población, los aficionados a tomar vermut suelen tener una dieta más equilibrada y rica en alimentos cardiosaludables.

Y para terminar, no podemos olvidarnos que el vermut es una bebida natural, artesana, donde la calidad, sus propiedades y el sabor la definen. Ahora ya sabemos que aparte de estar riquísimo y ser original, es sana, nos ayuda a ser más positivos y, desde luego, la sensación placentera en el paladar marca la diferencia.

Pídeme un vermut… y ¡brindemos muchos años a nuestra salud!

¡Llega el concurso más refrescante del verano!

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🏆 PREMIOS 🏆

✴Uno de los premios se dará a la fotografía que tenga más ‘me gustas‘ en la publicación del concurso en Facebook, por lo que este premio será elegido por vosotros:

✳ Premio al que tenga más ‘Me Gusta’ en la fotografía que nos has dejado en comentarios.
➡ Regalo de una caja de 6 botellas de Vermut Golfo y 12 Vasos de Vermut Golfo.

✴Los siguientes premios se darán a 3 participantes que serán elegidos exclusivamente por la bodega de entre todos aquellos que habéis comentado esta publicación con una imagen. Aquí habrán 3 premios descritos líneas abajo:

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➡ 1er Premio: Regalo de una caja de 6 botellas de Vermut Golfo y 12 Vasos de Vermut Golfo.
➡ 2º Premio: Regalo de 3 botellas de Vermut Golfo y 6 Vasos de Vermut Golfo.
➡ 3er Premio: Regalo de 2 botellas de Vermut Golfo y 6 Vasos de Vermut Golfo.

¡PARTICIPA!
La fecha límite para participar será el 15 de septiembre.

¡Suerte!

El vermut, un estimulador del apetito

El vermut sigue de moda, quizás sea por ser un estimulante del apetito y combinar estupendamente con una gran variedad de tapas y pinchos. Por eso recomendamos tomarlo un ratito antes de las horas de comer, charlando con los amigos o catando nuevos aperitivos.

Ya no es sólo una excusa más para seguir fomentando esa costumbre social tan arraigada y disfrutada en nuestro país, es una afición que, además, en los últimos años se ha vuelto a poner de actualidad.

Estos aperitivos de vermut ya se utilizaban con fines medicinales en la época de los egipcios, griegos y romanos. Esta combinación de alcohol de baja graduación y hierbas era el componente básico de los aperitivos. Mientras que los egipcios fortificaban el vino para conservarlo en las épocas de calor, los griegos y romanos fueron los responsables de añadir el tomillo, romero, ajenjo y mirto, para reavivar y acentuar los sabores.

El vermut estimula la secreción de jugos, ya que es un licor de graduación baja o intermedia. Aumenta la secreción gástrica, es decir, abre el apetito. Por otra parte, sí se toma después de comer, ayuda a la digestión de los alimentos en el intestino delgado, al modificar el vaciamiento gástrico. Todo lo contrario que el alcohol en dosis altas que no solo no aligera la digestión, sino que es un gran irritante de la mucosa gástrica, capaz de producir una gastritis hemorrágica.

A estos beneficios tenemos que añadir que, como la mayoría de los vinos, el vermut contiene propiedades antioxidantes que ayudan a evitar la oxidación de las células, lo que previene los radicales libres. En términos más sencillos, esto significa que ayudan a evitar que las células se conviertan en células cancerígenas y retardan el envejecimiento.

No existe la combinación perfecta entre el vermut, bebida con una graduación de entre 16° y 22°, y las recetas que en los bares, restaurantes y casetas nos sorprenden como suculentas, novedosas y estimulantes.

Lo único en lo que coincidimos todos, lo tenemos claro, es que queremos nuestro vermut favorito servido, según nos encontremos con…

  • Los apasionados del jamón y los embutidos en tapas, platos y aperitivos.
  • Los fieles a las aceitunas, encurtidos, pinchos y banderillas con tradición o novedad de autor.
  • Los seguidores de los pescados siempre se decantan en acompañarlo con mousses de salmón, tostas de sardinas, gambones con gabardinas…
  • Hasta los encantados por los productos de la huerta, maridan su vermut con sabrosos pinchos y tapas en los que las verduras resaltan.

Como vemos hay quien toma el vermut como aperitivo, pero también quien lo prefiere después de comer, como digestivo. Porque al tener una graduación moderada aumenta la secreción gástrica, abre el apetito, pero también ayuda a digerir los alimentos.

Sea como fuere, el vermut es un placer para degustar sólo, acompañado o maridado. ¡Salud!

Formas de tomar el vermut

Indudablemente, lo mejor de disfrutar un buen vermut es en uno de esos días que te has dedicado para ti: haciendo un poco deporte sólo o en compañía, o disfrutando de una visita a un lugar que estabas deseando…

Y después de darte esos placeres, haciendo lo que más te gusta, y justo antes de comer, servirte o que te sirvan, el esperado regalo del día: un buen vermut servido como más te guste y con el aperitivo de siempre o con uno nuevo, si eres de los que te gusta sorprenderte.

Hay muchas formas de tomar el vermut, lo curioso es que cada uno solemos tener muy clara nuestra preferencia. Sabemos qué nos gusta, cómo nos apetece y con qué acompañarlo. Veamos cómo lo podemos tomar.

Durante años se ha disfrutado rebajando la graduación del vermut añadiéndole un tercio de vino blanco a la cantidad de vermut sobre abundante hielo. Esto permitía disfrutar de sabores más intensos, además lo potenciaba con los aromas y sabores del vino utilizado.

Hoy en día, los hay que son fieles al vermut blanco, la opción más cítrica, más seca y con mayor graduación alcohólica. Servido frío y con diversos apetitivos, los acérrimos al blanco lo suelen maridar con todo tipo de obsequios del mar: berberechos, almejas, sardinillas, langostinos, junto con almendras y aceitunas.

Los apasionados de los quesos suelen acompañarlo con cualquier queso de cabra, al combinar estupendamente con las notas amargas y refrescantes del vermut blanco.

Habitualmente se suele servir el vermut blanco con una aceituna, aunque se puede especiar con jengibre o aportar un punto refrescante y cítrico con manzana verde.

Los que por tradición y gusto prefieren un vermut suave o rojo, más dulce, lo suelen pedir en una copa corta y relativamente fina.
Al vermut rojo le sienta bien si se sirve con la piel de naranja o una tira de pomelo, que le da notas más amargas.

Los quesos azules contundentes suelen ser grandes amigos del vermut rojo, cuyo sabor dulzón y suave complementa a las mil maravillas con los matices de esos quesos tan reputados de Francia.

Hay una franja de horario a la que se le llama afterwork, después de trabajar, en la que se está bebiendo vermut con tónica, refresco de limón y, por supuesto, en cócteles.

Los que se han enganchado a la nueva corriente de moda de tomarlo combinado. El blanco se está tomando con tónica, mientras la tendencia predominante con el rojo es apostar por el ginger ale, bebida gaseosa elaborada con jengibre, azúcar y limón.

La versatilidad de ambos vermuts está ocasionando que aumenten sus posibilidades en el mundo de la coctelería. Afamados bármanes han creado sus particulares mezclas con vermuts, dando un giro y versionando a los grandes clásicos.

De lo que no queda duda es que la hora del vermut es tan variada, rica y sorprendente como lo son los clientes. Para gustos, colores, con la recomendación de buscar las nuevas sensaciones. ¡Salud!

Aperitivos para acompañar el vermut

Cualquier momento es bueno para deleitarse con un buen vermut acompañado de una buena tapa, un ahumado, una banderilla o una cazuelita especialidad de la casa.

Lo ideal es acompañar tu vermut favorito con un aperitivo que realce el vermut y a la vez, te permita disfrutar y degustar de tus ingredientes favoritos, o dejarte sorprender por creaciones y combinaciones perfectas o increíblemente sabrosas. Ten por seguro que te van a gustar nuestras recomendaciones.

  1. Comenzamos con lo que podríamos llamar un aperitivo andaluz en el que el protagonista es un buen jamón a ser posible de bellota, una buena cecina de León o siendo novedosos: una buena tapa o ración de mojama de atún.
    La forma más habitual de servir la mojama de atún es en lonchas finas de unos 2 o 3 mm de grosor, regadas con un hilo de un buen aceite de oliva virgen extra que realzará su sabor y acompañadas de almendras fritas o tostadas.
  2. Para nuestra segunda sugerencia nos vamos al Levante… Y elegimos un bocado exquisito, una tapa de gamba roja que va a maridar perfectamente con nuestro vermut con alma del sur y espíritu del norte. Un elegante bocado para antes de sentarnos a disfrutar de una deliciosa paella, por ejemplo.
  3. Para nuestra siguiente tapa, nos inspiramos y quedamos en tierras burgalesas, dónde la morcilla brilla y más si está bien puesta sobre una lasaña de manzana y un ligero toque de queso. O también, típica de la ciudad, cojonuda, en tapa con huevo de codorniz, pimiento al punto de picante.
  4. Españolas por excelencia, no podemos olvidarnos de ellas para acompañar nuestro vermut, son las banderillas, con sus aceitunas, pepinillos, bonito y guindillas…
  5. Esta tapa no tiene nada que envidiar y nunca puede faltar para garantizar un buen vermut, unas ricas bravas de la casa.
  6. Incomparables e inconfundibles y más que recomendables son unas suaves croquetas. De bacalao, de jamón… homenajeando a Asturias, rellenas de un sabroso queso asturiano. O gallego, si nos gusta más la tetilla. Y, por supuesto, de autor: con chistorra, de cocido… o los incomparables y siempre exitosos tigres, unas fantásticas croquetas de mejillón.
  7. La venerada y siempre escogida en los vermut por ser la reina y a la vez princesa de todas las fiestas: la tortilla de patata, porque allí dónde va: reina, manda y marca la velada.
  8. Podemos ponernos creativos y acompañar nuestro vermut con unos montaditos de autor, o una cazuelitas de abuela (callos, alubias, manitas…) o incluso unos hojaldres de salmón, pero los incondicionales del vermut, siempre harán un guiño a la hora de pedir unas buenas anchoas del cantábrico.
  9. Y es que en España, es difícil no acertar a la hora de casar un buen vermut con un plato hecho con esmero y con los productos típicos de la zona, sea sobrasada si estamos o saludamos a las baleares, o una buena butifarra blanca si homenajeamos o disfrutamos en Cataluña.
  10. Sería un pecado no disfrutarlo con una buena empanada gallega. Marida con el vermut como si fueran novios de toda la vida. Y es que calentita, o incluso fría, acompañando a unas cazuelitas de pulpo, a unos berberechos o a unos mejillones, el vermut hace que deseemos seguir disfrutando de la comida, la bebida y la buena compañía.

Tapas, cazuelitas, hojaldres, banderillas, pinchos, bocados, platillos… queda claro que si los aperitivos que escojamos tienen calidad, mano y están recién elaborados, siempre serán una buena elección, una sorpresa o incluso una pasión. Y es que los adeptos a un buen vermut, como fieles seguidores de la buena comida y bebida, siempre nos sorprenden con sus elecciones y su gusto a la hora de compartir y brindar con este caldo de uvas de la variedad Tempranillo.

Una última recomendación: atrévete a maridar tu vermut. Sé original o fiel a tus gustos. Disfruta y… ¡Salud!

La fiesta de la vendimia 2ª parte

Seguimos nuestra escapada, nuestra ruta festiva, sin salirnos de nuestra piel de toro bañada por el sol y bendita, según la mitología clásica, por el Dios griego Dionisio, también conocido por los romanos como Baco, el dios de la vendimia y el vino.

Y nos vamos de batalla a guerrear por las tierras de la Rioja, concretamente a Haro, donde se celebra uno de los más divertidos festivales del vino en España.

Para entender esta fiesta nos tenemos que remontar a mediados del siglo VI, cuando los habitantes de la zona comenzaron a peregrinar a la cueva donde se encontraban enterrados los restos de San Felices de Bilibio.

En el siglo XVIII la fiesta religiosa se mezcló con la celebración pagana, cuando unos romeros empezaron a mancharse con vino mientras comían, tras la misa en honor del Santo.

Hoy en día, cada 29 de junio, miles de personas vestidas de riguroso blanco con pañoleta roja, llegan desde todos los puntos del país para batirse en la batalla del vino de Haro. Los guerreros equipados con pistolas de agua, botellas de plástico, botas, sulfatadoras…  y todo aquello que pueda contener vino, se enzarzan en una guerra sin cuartel en la que todo el mundo acaba bañado en vino.

El final de la batalla se festeja comiendo unas chuletillas al sarmiento y unos caracoles, esta vez, bañados por dentro con un buen vino, como no podría ser menos.

De la Rioja, nos vamos a Ciudad Real, a las Fiestas de la Vendimia y el Vino de Valdepeñas. Declaradas de Interés Turístico nacional, la primera semana de septiembre, destacan los actos protagonizados por los jóvenes que ataviados con el traje típico, ofrecen el primer mosto del año, a la imagen de Nuestra Señora de la Consolación.

Más de 10.000 personas disfrutan de unas fiestas en las que las numerosas peñas acompañan en un programa de fiestas plagado de actuaciones folklóricas, literarias, artísticas, gastronómicas, deportivas y populares. Festejos taurinos, talleres de cata de vino, degustaciones, conciertos… todo ello, regado con buen vino y una bebida típica compuesta por la mezcla de vino blanco de Valdepeñas y limones, la limoná.

Y para terminar nuestra ruta de hoy, nos acercamos a la Fiesta de la Vendimia de la Rioja Alavesa. Una celebración itinerante en la que el vino, sus lugares, sus gentes y sus costumbres, une a cientos de visitantes que año tras año van recorriendo sus municipios.

Esta es una fiesta muy popular en la que el pueblo escogido ese año, se convierte en un hervidero de gente que participa y disfruta de las demostraciones de deporte rural, los concursos de vendimiadores, las actuaciones de danzantes o las comidas populares, destacando, como no podía ser de otra manera, la cata de vinos que cada bodega ofrece.

Las fiestas de la vendimia son una ocasión estupenda para acercarnos y conocer más sobre el mundo del vino. Y es que el vino nos une, nos da placer y nos da la oportunidad de vivir grandes momentos. Continuaremos por nuestro recorrido…

La fiesta de la vendimia

Somos un país que nos gusta la fiesta. Nos gusta salir, comer bien y beber mejor, eso es indiscutible. Celebramos fiestas por casi todo y, desde luego, con la cantidad y calidad de nuestros vinos, es lógico que alrededor de él hayamos creado tradiciones y festejos muy conocidos en todo el mundo.

 

España tiene una gran fama internacional como país productor de este caldo de los dioses. Vamos a levantar nuestra copa en alguno de los lugares que no puedes dejar de conocer:

Nos vamos a la Rioja, a Logroño, a las Fiestas de San Mateo. Declaradas de Interés Turístico Nacional desde 1980, y un origen en el siglo XII. En la capital de la Rioja, Logroño, se celebran cada año las fiestas de San Mateo en la semana del 21 de septiembre. El día de San Mateo, el 21, se realiza la ofrenda del primer mosto y la pisada de las primeras uvas de la temporada. Las celebraciones incluyen degustaciones de vino y platos típicos, conciertos, toros, pelota vasca, carrozas, desfiles…

Declarada de Interés Turístico Nacional, la población de Ribadavia celebra como se le conoce en gallego, la Feira do Viño do Ribeiro. El pueblo entero se viste de gala en abril para honrar a su producto estrella, el vino. Durante esos tres días se pueden catar estos deliciosos caldos, conocer el proceso de elaboración con información de primera mano y votar por tus vinos preferidos acompañados de los platos típicos en un ambiente mágico y festivo.

Sin irnos de Galicia, el primer domingo del mes de agosto y durante cinco días tiene lugar, en Cambados, la Fiesta del Albariño. Miles de personas disfrutan en decenas de casetas de sus estupendos albariños de Denominación Rías Baixas, acompañados de buen marisco, fuegos artificiales, conciertos y espectáculos.

Y ahora nos vamos en la primera quincena de septiembre, a las fiestas más antiguas de España, las Fiestas de la Vendimia de Jerez, en Cádiz. Allí con una copa en la mano podremos ver pisar la uva, visitar sus bodegas, ver exhibiciones ecuestres sin dejar de catar un vino que lleva produciéndose desde 1.100 a.C.

Y como si algo sabemos en España es de vino y de fiestas, continuaremos nuestro viaje…